27.8.08

SCIOLI pretende que Jubilados y pensionados bonaerenses financien el déficit provincial

Un manotazo a los fondos de los trabajadores y jubilados bonaerenses

Apremiado por sus necesidades de caja y por la inacción en la que se ha estancado su gobierno, Daniel Scioli preguntó a sus colaboradores: ¿De dónde puedo sacar dinero fresco para disminuir el déficit y poder seguir pagando los sueldos, aunque sea, unos meses más? Los cráneos iluminados que nunca faltan asesorando al gobernador, no encontraron mejor idea que aconsejarle recurrir a los casi dos mil millones de pesos de superávit acumulado que registra el Instituto de Previsión Social, aumentando la deuda de casi 500 millones que la Provincia mantiene actualmente con el Instituto a través de bonos emitidos.
La mal llamada reforma previsional propuesta por el Ejecutivo es una rara y sospechosa ingeniería financiera que termina de un plumazo con la autarquía del Instituto de Previsión Social y de las Cajas de Policía y del Banco Provincia, y pone en peligro las más preciadas virtudes del sistema previsional bonaerense:
- Amenaza la movilidad de los beneficios atada a la variación de las remuneraciones del personal en actividad;
- Pone en riesgo el actual sistema de reparto con aportes solidarios,
- Y embiste también contra la autonomía política de la provincia sobre las entidades de la seguridad social y contra la autonomía económica y financiera de las mismas.
En pocas palabras, el proyecto del Ejecutivo podría describirse de la siguiente forma: Crea una cuenta especial que pasa a ser administrada por el Ministerio de Economía provincial y en la que anota el superávit de 600 millones de pesos que arroja anualmente el IPS, a ello le resta los casi 25 millones de déficit de la caja del Provincia y anota también el saldo anual de la Caja de Policía (muy cerca del equilibrio); posteriormente toma el saldo de esa cuenta (575 millones) y lo envía a Rentas Generales, con lo que puede seguir financiado la improductiva publicidad de su gestión, puede seguir comprando nafta para que su esposa siga yendo a vender sus glamorosos productos a cualquier punto del país o a filmar su interesante biografía a Elortondo, y puede seguir afrontando el creciente gasto político mientras la obra pública cae en picada. A cambio de ese dinero que le prestamos los empleados y jubilados bonaerenses, Scioli continúa endeudando a la Provincia con el interminable festival de bonos de siempre dudosa cobrabilidad y comienza a corroer la sólida base sobre la que se sustentan los beneficios jubilatorios de los próximos años. De esa forma, Economía pasa a confeccionar el presupuesto anual para cada uno de los organismos previsionales y, consecuentemente, liquida la autonomía política y la autarquía económica y financiera de los mismos. Algo así como una Ley Hood Robin, en la que los trabajadores, los jubilados y los pensionados aportamos nuestros recursos para financiar la vida dispendiosa del estado poderoso e ineficiente!
En estos días en que tan en boga se ha puesto declamar la redistribución del ingreso, sería bueno que nuestra sociedad estuviera discutiendo cómo invertir esos resultados positivos del IPS: por ejemplo, otorgando créditos a sus afiliados activos y pasivos, u ofertando financiamiento para planes turísticos para nuestros mayores, o invirtiendo para resolver los graves problemas sociales que nos aquejan. Cualquier ciudadano alejado de los preconceptos y de los latiguillos con que gustan manejarse la Presidenta y el Gobernador, su alumno más obediente, podría pensar que volvemos a transitar los años ’90, cuando los organismos internacionales de crédito recomendaban liquidar los sistemas previsionales solidarios.
Joly Moreira – GEN Chacabuco en la Coalición Cívica
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